viernes, 6 de agosto de 2010

No haga caso de los susurros del Shaytaan

No haga caso de los susurros del Shaytaan


 Pregunta:


Aunque soy un joven musulmán practicante. A menudo me acosan las dudas. Al realizar la ablución, dudo que lo haya realizado bien, así que realizo una segunda vez. Durante la oración, siento que me pudo haber salido un gas, así que paro mi oración para llevar a cabo la ablución de nuevo.

Cuando salgo a comer, evito la carne a veces porque me temo que la carne no se haya sacrificado debidamente de acuerdo con las directrices islámicas. E incluso evito comer galletas, por ejemplo, porque tengo miedo de que alguna sustancia de carne se pueda haber utilizado de la carne que no haya sido sacrificado con el modo de las directrices islámicas.

Mi hermano - como se dio cuenta de este problema - me aconsejó que no dudara tanto. Tengo otro problema: Cuando duermo no soy consciente acerca de despertarme para el rezo.


Respuesta:


Dudas - que acosan a la mente en relación a asuntos de culto o creencia, aunque la esencia es de Allah - son del Shayaan.


Cuando los Compañeros del Profeta se quejaron a él sobre las dudas que a veces les entraban en sus corazones, las dudas de que pensaban demasiado malo para hablar, el Profeta sallallahu alayhi wasallam les dijo que, es causa de su fe, es decir, de su pureza.


Esto se debe a que Shaytaan susurra y trae dudas acerca de la fe sólo en aquellos corazones que están libres de cualquier duda, con a esperanza de que los corazones le obedezcan. Mientras tanto, Shaytaan no necesita susurrar en un corazón que ya está plagado de dudas, porque él ya ha completado con éxito su trabajo en ese corazón.

Te aconsejo que busques refugio en Allah el Todopoderoso de Shaytaan; ignorar su voz baja, sin importar si ellos vienen a ti durante la oración, durante la ablución, o en cualquier otro momento. A pesar de estas dudas indican una fe pura, si persisten, sino que también puede indicar la debilidad en la fuerza de voluntad.


Intente todo lo posible para lograr ignorar sus susurros. Cuando usted trae a casa un artículo de la tienda, ¿cabe duda de que está en sus manos? La respuesta es obviamente no. Esto es porque el Shaytaan no susurro al hombre en este tipo de asuntos, sino que sólo le susurra acerca de su culto de manera que él pueda arruinarle. Además, cuando haya completado un acto de adoración, no tenga dudas acerca de si se ha realizado correctamente, a menos que esté seguro de que no había algún defecto.

Usted ha hablado de sus dudas acerca de la comida; la regla general en los alimentos es que está permitido, por lo que sus dudas no son válidas.


Una mujer judía dio al Profeta sallallahu alayhi wasallam algunos corderos para comer en Jaybar, y se los comió. Un hombre judío le invitó a comer y le obsequió con apenas pan y otros alimentos y se lo comió.


En Sahih Al-Bujari se informa de que algunos musulmanes habían aceptado el Islam recientemente dieron un poco de carne como regalo a un grupo de musulmanes, que dijeron: "Oh Mensajero de Allah, algunas personas nos trajeron carne, y no sabemos si dijeron el Nombre de Allah sobre él (cuando lo sacrificaron) o no " El Mensajero de Allah sallallahu alayhi wasallam les dijo:


"Decid en el nombre de Allah y comed". (Al-Bukhari no.5507)


Por lo tanto, la regla general en materia de carnes sacrificadas por las personas cuyos animales sacrificados son legales es que es permitido, si no se prueba que indique lo contrario. Para prohibir lo que Allah Todopoderoso ha hecho lícito es hacer restricciones sobre las personas sin razón.


El último problema que usted ha mencionado también es de Shaytaan.

En un hadiz registrado en Sahih al-Bukhari, un hombre fue descrito a el Mensajero de Allah sallallahu alayhi wasallam - un hombre el cual no quería levantarse para rezar a tiempo.


El Mensajero de Allah sallallahu alayhi wasallam dijo:


Se trata de un hombre en cuyos oídos el demonio ha orinado


(Al-Bujari y Muslim no.774 no.3270)


Shaytaan hace a veces un sueño muy pesado para alguien, para que no se despierte para la oración de la mañana. Usted puede superar este problema mediante el uso de un reloj despertador o pidiendo a alguien que lo despierte.


Sheik Muhammad bin Salih al-`Uzaymin
Fatawa Islamiyah vol.8, p.312-314 DARUSSALAM


Traducido del Inglés al Castellano por: Hayat al’andalusia

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