lunes, 20 de septiembre de 2010

El llamado a la oración despide a Satán.


El llamado a la oración despide a Satán.


110.- El Apóstol de Alláh (صلى الله عليه وسلم) dijo: 

“Cuando la oración es llamada, Satán aleja su espalda. Tan rápido como la llamada a la oración sea completada él se voltea sobre su espalda. Cuando la segunda llamada para la oración es anunciada, él hace lo mismo (se aleja). Pero tan pronto como la segunda llamada para la oración es completada, él se voltea”.


111.- Suhail bin Abi Salih (رضي الله عنه) dijo: 
“Mi padre una vez me envió a Bani Hanifah con un sirviente, o uno de nuestros compañeros. Alguien llamó al hombre por su nombre desde una granja cercada (junto al camino). El hombre brincó la cerca para ver quien estaba llamando, pero no encontró a nadie. Al retorno, yo mencioné lo que había pasado a mi padre quien dijo: “Si hubiera sabido que ustedes encontrarían tales cosas, no los hubiera mandado. De cualquier manera, si ustedes oyen algo como eso de nuevo, hagan el llamado a la oración. Yo escuché a Abu Hurairah decir que el Apóstol de Alláh dijo: “Verdaderamente, Satán se volverá sobre su espalda y se alejará si la oración es llamada”.


112.- Abu Darda (رضي الله عنه) dijo: Una vez, el Apóstol de Alláh (صلى الله عليه وسلم) se levantó y rezó. Nosotros lo (صلى الله عليه وسلم) escuchamos diciendo: 
“Yo busco refugio con Alláh, el Altísimo de ustedes”. Entonces él (صلى الله عليه وسلم) dijo: “Yo los maldigo con la maldición de Alláh tres veces”. Luego él (صلى الله عليه وسلم) alzó su mano como si fuera a ponerla sobre algo. Al terminar su oración, nosotros le dijimos a él (صلى الله عليه وسلم): “¡Oh Profeta de Alláh! Nosotros te escuchamos diciendo cosas que nunca oímos de ti mientras tu estabas rezando. Nosotros también te vimos alzar la mano”. Él (صلى الله عليه وسلم) dijo: “Verdaderamente el enemigo de Alláh (Iblis, el demonio malvado) trajo una antorcha flameante y la colocó en frente de mi cara. Así que, yo busqué refugio con Alláh, el Altísimo tres veces de él (el demonio maldito). Luego, dije: “Te maldigo con la maldición completa de Alláh, el Altísimo tres veces. Él, el demonio no se fue. Entonces yo alcé mi mano para agarrarlo. Yo intenté tomarlo. ¡Por Alláh! Si no fuera por mi hermano Sulaiman (Salomón (عليه سلم), el profeta), yo lo hubiera tenido (al demonio) atado para que los niños de Madinah pudieran jugar con él”.


113.- Othman Bin Abil-Aas (رضي الله عنه) dijo: 
“Le dije al Apóstol de Alláh (صلى الله عليه وسلم): “¡Oh Apóstol de Alláh! Satán está interrumpiendo mi oración. Él (intenta) confundirme mientras yo estoy recitando el Sagrado Corán durante la oración”. Él (صلى الله عليه وسلم) dijo: “Este es un demonio conocido como Khanzab. Si tú (o cualquiera) siente su presencia, ustedes deberían buscar refugio con Alláh, el Altísimo de él. Y, ustedes deberían escupir tres veces hacia la izquierda”. El narrador de este hadith (رضي الله عنه) dijo: “Por lo tanto, yo hice lo que me fue dicho y aquel demonio fue despachado lejos de mí”.

114.- Abu Zumail (رضي الله عنه) dijo: 
“Yo le dije a Ibn Abas (رضي الله عنه) acerca de algo que yo sentí (de duda y sospecha)”. Él (رضي الله عنه) dijo: “Si tu sientes algo de esa clase di: “Alláh es el Primero y el Último. Él es el Más Interno y el Más Aparente. Él está advertido de todas las cosas”.

 Sahih Al-Kalim At-Taiyib, Número 18


Coleccionado y editado por: Sheik Mohammed Naser-ud-Din Al-Albani.
Traducido del árabe al inglés por Mohammed Said Dabas.
Editado por: K. H. Dabas.
Editorial: International Islamic Publishing House.

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