domingo, 3 de octubre de 2010

Relato de ‘Imran Ibn al Husain.



Relató ‘Imrân Ibn al Husaîn rahimullah que el Profeta, sal-lalahu wa leyhi wa salam, vio un hombre que vestía una pulsera de metal en su muñeca y le dijo: “¿Qué es eso?” Y éste respondió: “Es para sobreponerme de la debilidad”. El Profeta le dijo: “Quítatela, porque no te causa sino más debilidad, y si murieras vistiéndola jamás habrías de prosperar” (1)


‘Imrân Ibn al Hussaîn rahimullah , fue un Sahâba al igual que su padre, aceptó el Islam en el año de la campaña de Jaibar y murió en el año 52 de la Hégira.

La frase interrogativa del Mensajero de Allah puede tener dos significados, un significado interrogativo directo o una manera de censurar. Este segundo significado es más aparente, sobre todo si se tiene en consideración su frase posterior: “Quítatela, porque no te causa sino más debilidad”. De la misma manera, todo lo que fue prohibido por la legislación Islámica, no ofrece ningún beneficio, y aquello que ofrece algún beneficio, siempre causa, en comparación un perjuicio superior.

En la frase: “y si murieras vistiéndola, jamás habrías de prosperar” porque tal acto es un acto de politeísmo, y la palabra “prosperar” significa triunfar en la vida del Más Allá y la entrada directa al Paraíso.

Dijo el Sheîj Muhammad Ibn ‘Abdulûahâb: “Ésto confirma la frase de algunos Sahâba‘El politeísmo menor (Shirk Al asgar) es el más terrible de los pecados capitales”. Y alude a que la ignorancia no es excusa, y anima a desaprobar y censurar de manera terminante a quien realizase algo similar”.  

Este Hadîz fue transmitido por el Imâm Ahmad Ibn hanbal As Shaîbanî Al Bagdadî, el más eminente Sabio de su época en el Hadîz y el Fiqh, piadoso y apegado a la Sunnah. Nació en la ciudad de Bagdad, en el año 164 durante el mes de Rabi’ al aûal. Comenzó sus estudios en el año en que falleció el Imâm Mâlik, es decir en el 179 de la Hégira. Escuchó el Hadîz profético de grandes sabios como: Hashim, Yarîr Ibn ‘Abdulhamîd, Sufîan Ibn ‘Uiaînah, Mu’tamer Ibn Sulaîmân, Iahîa Ibn Sa’îd Al Qattan, el Imâm Muhammad Ibn Idrîs As Shafi’î, Iazîd Ibn Harûn, ‘Abdu Razzaq, ‘Abdurrahmân Ibn Mahdî y numerosos Sabios de las ciudades deMakkah, Basora, Kufa, Bagdad, El Yemen y otros tantos lugares. Posteriormente transmitieron sus narraciones sus dos hijos: Saleh y ‘Abdullah, así como Bujârî, Muslim, Abû Dâûd, Ibrahîm Al Harbi, Abû Zur’a Ar Razî, ‘Abdullah Ibn Abi Dunîâ, Abû Bakr Al Azram, Uzmán Ibn Sa’îd Ad Darami y Abul Qasim Al bagaûî, quien fuera la última persona en narrar de él. Dijo Bujârî: “Enfermó el Imâm Ahmad el dos del mes de Rabi’ Al aûâl, y murió el viernes doce del mismo mes”. Dijo Hanbal: “Murió un día viernes del mes de Rabi’ Al aûâl del año 241 de la Hégira a la edad de 77 años”.


(1) Tansmitido por Ahmad (4/445)

Extraido de el libro: "La inspiración del Glorioso" del Sheikh ‘Abdurrahmân Ibn Ĥasan Ali Sheîj



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